1 sept. 2010

HAPPY de Clinique


Una vibrante salida de piña y pomelo rosa, exuberante naranja y hoja de laurel. Un corazón de exóticas flores como la orquídea y brotes de frutas rojas, con un toque de melón que le aporta sofisticación. Pero lo que, para mí, la hace “buena” es que junto a la salida de los cítricos, siempre chispeantes, se conjuga un fondo seco en que se combinan lirio, mimosa y sensuales notas de magnolia y almizcles.

Alegre, centelleante, luminoso, es una fragancia que siempre he considerado para el verano, y por ello, hacía el cambio de armario de perfumes y la sacaba en esta estación, pero la sorpresa ha llegado durante este canícula, cuando tampoco la encontraba adecuada. Es un vivaz ramo de flores con una tenue sensualidad. Improvisa una llamada al bienestar, es una deliciosa mezcla de emociones. La esencia de la felicidad en todas sus facetas, como un estallido de risa. Quizás, por toda su amalgama de sensaciones, acidez de frutas y sequedad de fondo, he en llevármela al pueblo, a Navarredonda. El lugar perfecto donde se unen el calor de los días limpios y azules con el frescor puro y serrano de las noches. Creo que allí encontrará su sitio, o mejor dicho, su clima.

Su año de creación es 1997. El frasco es de una forma sencilla, ovalada y alargada en vidrio transparente y con un tapón en metal brillante, yo diría que es elegantemente deportivo, “arreglao pero informal”.

6 comentarios:

  1. No sabía que una colonia (perdón, perfume) pudiera dar para tanto. Para mí, huelen bien o huelen mal (en un abanico que va desde "no me gusta como huele" a "joder, qué pestazo).

    Me pasa igual con el vino, que me encanta, pero nunca consigo adivinar los tonos afrutados y las maderas en boca. Si me rascan la garganta son malos y si no, pues no.

    Será porque yo soy simple a secas o el mundo se empecina en enrevesarse?

    ResponderEliminar
  2. Me gusta esa comparación del mundo de los perfumes y el de los vinos... Tal cual, el mundo está lleno de hermosas sutilezas que no siempre percibimos. Tenemos que explotar más nuestro sentidos, que yo diría que son más de cinco...

    ResponderEliminar
  3. mmm, puedo estar de acuerdo en parte, pero un perfume (y un vino) se puede oler; en la boca, un perfume dudo que sea muy agradable... a la vista, poco importa el vino y nada el perfume (mal iríamos, significaría que mancha...

    Y me guardo el tacto y el oído.

    ResponderEliminar
  4. ... me refería al mundo en general... :-)

    ResponderEliminar
  5. Han sido más interesantes las reflexiones finales!!!!je,je, no te enfades Vane, siempre mejorando lo presente...

    ResponderEliminar
  6. mmmmmmmmmm... leyéndote dan ganas de bebérsela. O comerse a quien la lleve puesta...

    ResponderEliminar

AHORA TE TOCA A TI, ESCRIBE... Me gustará leerte