7 jul. 2010

Viva España!!!... y en Barcelona también.

El fútbol, qué duda cabe, levanta pasiones, ánimos y alguna otra cosa más que, dicen las estadísticas, pueda hacer aumentar la natalidad del país. Al deporte rey se le pueden sumar otros triunfos compatriotas en tenis con Nadal, en Lorenzo en motociclismo, en baloncesto... Y es que va a ser que somos un país de campeones.

Ahora estamos en la recta final del Mundial de fútbol y después de la conquista de la Eurocopa hace dos años, tocaba partir como favoritos, pero esta vez de verdad. Después de este partido, ha quedado latente que es la mejor selección actual. Alemania ha defendido bastante bien el cuerpo a cuerpo y eso nos ha hecho sufrir más de la cuenta. Ya se sabía que éste no iba a ser un partido "fácil", pero once tiros a puerta frente a dos de los germanos nos hacían subirnos por las paredes, llevarnos las manos a la cabeza y que las bolas se nos pusieran de corbata. Pero sin duda, el juego de España ha sido superior y se merecía un resultado favorable.
Es apasionante celebrar los éxitos deportivos, cada uno los suyos, claro, pero si son compartidos éstos se magnifican, se engrandecen. Eso es lo que me ha pasado esta noche con la victoria de La Roja. He visto el partido en un bar de la ciudad condal, donde los clientes son más amigos y vecinos que simples asiduos, donde se dan cita para ver, sufrir y vivir el juego, y en el que hoy abundaba el carmesí. Ha sido anecdótico festejarlo también con alguien que, en ocasiones normales, pasa del fútbol pero que esta tarde a mi lado ha padecido como el que más. Aunque lo que más me ha sorprendido, gratamente y para mi orgullo como ciudadana, es que en ese mismo lugar tubo lugar el 16 de mayo otro logro, la liga del Barça. Se puede celebrar de la misma manera, con la misma emoción, entusiasmo y corazón el triunfo culé y el del equipo nacional, i m'alegra moltíssim veure la meva ciutat i el meu barri ple de gent celebrant-ho, fent festa i soroll... El més important és el respecte.

Y no pasa nada, yo soy catalano-española y española-calatana, y así me gusta hacerlo saber aquí y allí. Es más, quizás soy más española aquende y más catalana allende. Soy ciudadana del mundo, pero las fronteras son necesarias y por afinidad oriunda, cultural y lingüística nos sentimos de un lugar, de ahí que, extrapolado a los deportes, pertenezcamos a un equipo, grupo o bando.
Ahora estoy con la selección de España de fútbol, ellos son un claro ejemplo: jugadores del Barça, del Madrid, del Valencia, del Athletic Bilbao, etc., luchando por un mismo desenlace. Y espero que lo consigan, lo merecen por su juego, por su unión, sus ganas y, por supuesto, por su afición. Está en la final y muchas gracias por ello, el sueño está más cerca, pero si no se consigue, nos han hecho confiar y creer en el camino, y esto es lo que más intensamente hemos de disfrutar. Nos han hecho vibrar mucho, tanto como desde aquel 12-1 a Malta que recuerdo leve pero visceralmente.
A por ellos! y a por un boom de natalidad como el del 80.

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