24 jun. 2010

Primera y fugaz experiencia

Con nervios, entusiasmo y optimismo comenzaba hace 2 semanas mi primer trabajo en el mundo del maquillaje y del comercio.
A muchos les podría parecer raro, ponerme a laborar a las puertas del verano, a penas sin haber acabado mi curso de quiromasaje y pasar a cobrar bastante menos que en el paro, ¡qué disparate!, pero a mí me podían las ganas de seguir con mi año de cambios, de propósitos y si eso significaba prescindir de algunas ventajas, sin duda lo haría, porque todo ello jugaría a mi favor a posteriori.
Total, que me embarqué en ese ensayo. Empecé con una entrevista a la que iba a disfrutar sin más, a coger tablas como mucho y resultó ser un triunfo. Me encontré muy suelta, a pie de calle, con un delantal precioso y tres productos de make-up, y así se lo transmití a la chica, que me dio ánimos para adentrarme en este campo porque ese talento que había visto en mí no era fácil de encontrar y dejándome claro que yo era la elegida. El caso es que quedé perpleja con sus palabras y decidida en mi nuevo camino vocacional, ya me había matriculado en el curso de maquillaje profesional completo y me hizo sentir que iba por la senda correcta.
Así que empecé, decidida a aprender, a empaparme de todo y, la verdad, no fue lo que esperaba, a todo lo que suponía un stand de unos grandes almacenes se sumaba el nombre no muy conocido de la firma, y eso implicaba vender y números. Yo no iba con esa idea o ambición, pero si tenía que hacerlo lo hacía, igual que maquillar a gente sin tener previa experiencia o como llevar una caja registradora electrónica y cerrarla. Mi autoexigencia creía superarme los dos primeros días pero finalmente venció mi aptitud, en lo comercial, en lo personal y en lo talentoso... No obstante, cada día me costaba el hecho de ir.
Hoy, media hora antes de empezar la jornada, tenía reunión con Esther, y para mi sorpresa me ha informado de que no "salen los números" y de que la promoción de verano no se iba a poder llevar a cabo, en fin, que se acababa ahí mi inicial pericia. Tal asombro no ha sido por su argumento, de sobras sabía yo que no se llegaba al target establecido, sino por la falta de previsión y cálculos que habían realizado. Por su parte, ella ha insistido en mi buen hacer y en mi capacidad dada mi situación.
Así que de nuevo me encontraba mirando al infinito y preguntándome "y ahora qué". Pero me ha durado poco la falta de respuestas, pues yo ya había intuido, en el fondo, que mi verano no podía transcurrir de tal anodina manera, perdiendo la oportunidad de asistir a mis últimas clases de masaje, la visita purificadora al pueblo o la posibilidad de algún viaje espontáneo a Mallorca, a Alemania...
Estoy satisfecha de mi actuación y de mis propios movimientos. Poco a poco vas descubriendo que eres capaz de más cosas de las que imaginas, sólo has de empezar, no tener miedo a los cambios, y si los tienes, vencerlos.

1 comentario:

  1. Te has apuntado a un curso de maquillaje? cuenta, cuanta, en Stick art?

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