16 jun. 2010

Cumplo 30, ¿y qué?

Después de mi último día como veinteañera, que fue algo diferente, llega el día en que se conmemora el nacimiento de la benjamina de la familia. Y sí sí, seré la pequeña pero ya tengo 30 años, y se dice pronto pero parece que fue ayer cuando empecé preescolar, dónde era de los pocos niños que no lloraban al entrar, el momento de mi comunión en que, en vez de hacer el bis de la canción, hice el tris, mi primer amor, los sucesivos, el instituto en el que empiezo a descubrir la vida mundana, la divina, la mía propia, las aventuras y desventuras de la vida laboral,... y es que tres décadas ya dan para mucho.
Y hoy me he levantado algo extraña, muy sobada pero sabía que tenía que cundirme el día y estudiar, cosa que todavía no he logrado, mas qué voy a esperar de un día así, estar colgada del teléfono, muy contenta de que todavía queden personas algo tradionales o "frikis" que optan por felicitarme de viva voz, y entre ellas mis hermanos, que con su sencillez y ternura me han hecho ser más consciente de lo que tengo, a ver la botella medio llena y a saber que "ya he pasado la mili".
Pues he aquí, ya han llegado!!!, madre mía!!!, y hablando de mamá, me ha llamado hace un ratito para felicitarme, a lo que yo me he sumado con ella, pues ella me trajo al mundo y por entonces la congratulaban a ella ¿por qué no hacerlo año tras año?, (con mi padre he hecho lo propio). Hemos recordado el día en que hacía los 23.., no se le ocurrió otra cosa que decirme: "ya mismo haces los treinta". Todavía me río cuando lo pienso, pero ese oráculo se ha cumplido, y no ya mismo como se aventuró a decirme sino habiendo vivido, con sus coyunturas y banalidades, cada instante de esos siete de diferencia. Con ello he pretendido transmitirle a ella que se hace mayor, pero más se hace cuando lo piensa y que es mejor que viva sus 72 como lo que son, porque los 73 ya llegarán y los demás también, todo a su paso.
Lo que más me gusta es cuando me explica cómo se vivía en el barrio mi ansiada llegada. Nadie sabía si era niño o niña, pero todo el mundo esperaba que llegara la nota femenina a un hogar de cuatro hermanos varones... Cómo las vecinas comentaban "la señora Encarna ha tenido una niñaaaa", de cómo se enteró Javi, cuando venía de comprar leche y galletas, de que había tenido una hermanita y de la emoción, galletas por los aires y leche al suelo.

En fin, estas décadas, con sus afables y desagradables circunstancias, han sido maravillosas. Las que están por llegar también lo serán. Y siempre seré la niña de la señora Encarna de puertas para afuera y la niña de la casa, pues todavía hoy Juli me llama así, la niña.

2 comentarios:

  1. Sí Vane, vamos acumulando tiempo a nuestras espaldas y un buen día ya tenemos 30, y en mi caso 33! A mí me encantan mis años, los he disfrutado mucho y lo mejor es que todavía nos quedan un montón!
    Besos

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  2. Bueno Vanessa, lo mejor de todo esto es la ''niña'' ha venido en un momento de la tierra muy especial y tanto tú como todas las que no habéis llegado a los 40 teneis un gran trabajo por delante para ayudar al mundo con vuestra enegía y vuestra forma de ver y percibir la vida, no es que las de 40 no hayan hecho nada, no... a ellas les ha tocado otras cosas, pero vosotras sois las revelación de un momento muy cercano y que ya estais percibiendo de alguna forma, aunque aún no sea total, pero si os está picando el gusanillo de muchas cosas en vuestro entorno para cambiarlas y que todo sea mejor.
    Yo te felicito tanto a ti como a toda vuestra generación y espero que desperteis muy pronto a todo vuestro potencial y lo pongais en marcha..........o sea que lo mejor está por llegar, disfruta de este momento tan bonito que tienes.
    paki
    www.kokoroworld.com

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