22 abr. 2011

La Resurreción de mi ordenador

Hace más de un mes que no escribo en el blog… Es demasiado tiempo, lo sé, sin embargo he ocupado mi tiempo y creatividad en apuntes, información e imágenes para fotos. Por fin encontré el modo de envolver este ciclo entorno al arte del maquillaje. Posiblemente no sea excusa, siempre se puede hacer un hueco para desembuchar impresiones, delirios y sensiblerías por escrito, otro arte, el de la palabra.
El caso es que lo hago hoy, en plena semana santa, con mi penitencia particular, irónicamente en el momento en que no tengo delante a mi compañero organizador, con el comparto horas e inquietudes, quien me inspira a veces con sólo mirarle, mi portátil.
Esta semana se ha averiado, todavía no sé qué le pasa. Soy consciente de que mi primer impulso quizás fuese exagerado, pero al descubrir que podría tratarse del disco duro y perder toda la información que tantos días me había costado recabar, bocetos por llevar a cabo y proyectos aprobados, también lo fueron el segundo, el tercer y así toda la tarde del martes. Mis lágrimas se alargaron hasta el anochecer, mis sollozos dejaron mella con un leve pero intenso dolor de cabeza al día siguiente. La rabia, el dolor y la desazón se apoderaron de mí. Un disgusto que ni el mayor de los quebrantos amorosos podía causar, o yo no lo recuerdo. Mi aflicción se extendía desde el disco duro al sistema operativo, es decir, desde la cabeza al corazón.
Todavía hoy no se me ha pasado. En mis efímeros desvelos durante la noche, el primer pensamiento es para él, también alguna plegaria para que se recupere. Sin embargo, lo llevo mejor. Durante estos días el flagelo me acompaña, sobre todo de la mano de los que, a toro pasado, me dan su más ocurrente respuesta: la copia de seguridad. Asimismo, también me ha escoltado mi compi de morada, gracias a ella me he reído y distraído, me he sentido respaldada y, además, me ha dejado al cuidado de su pc. Estos días de vacaciones para ambas hemos tenido más ratos de confidencias y consejos y, a pesar de que son unos días, la voy a echar de menos. Igualmente, amparada con el reencuentro de un “introvertido” y buen amigo de 1º de BUP, en cuyas manos está el que podría llamar novio.
Así pues, hoy, después de limpiar, de despedirme de Sandra y de hacer unas pertinentes torrijas, revelo mi pesadumbre, no sin rescatar un halo de esperanza propio de un software de serie, el optimismo.

1 comentario:

  1. Hola guapa, espero que se pueda arreglar todo, conta con migo por lo que puedo.
    Me encanta tu manera de contar las cosas!!!
    Chiara

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