3 mar. 2011

Sociabilizando

Da gusto descubrir por momentos que las gentes y hechos desapacibles que, a veces, nos rodean tienen como contrapartida otras gentes y sucesos afables. Además, a medida que pasa el tiempo y me hago mayor, se vuelve más a mi favor el refrán: “Dios los cría y ellos se juntan.”

Hoy, para variar, he improvisado sobre la marcha y no me ha ido nada mal. Para empezar he entreabierto los ojos a duras penas para percibir que había dormido bien, que estaba lloviendo y que estaba atada a mi cama. Me he levantado media hora más tarde de lo que acostumbro. El día en clase ha sido uno más, envejecimiento para teatro, que tras una vasta demo he tenido tiempo para practicar. Creo que, después de corregir, intentar mejorar y recoger, he sido la última en salir de la escuela. Iba directa a la tienda para cambiar tres agua-colores y cuando he llegado a la puerta de la calle, allí estaban dos de los apóstoles con los que me junto. Ellos tenían una cita algo incierta para practicar en Make Up, que finalmente ha sido confirmada para las 15h, por lo que iban a comer juntos y con sus respectivas parejas. Yo sabía más o menos lo que iba a prepararme de comida, incluso las tareas a realizar al acabar, que por cierto todavía no estoy cumpliendo, pero espontáneamente me han invitado a ir con ellos, han insistido y, la verdad, los cuatro son personas con las que se puede compartir una repentina y gran velada, es más, no se debe rechazar. Y así ha ido, fenomenal, charlas entrelazadas de maquillaje, cine, alta costura que desembocaban en lo humano, la aptitud y la actitud. También han dado paso a risas por alguna ida de olla como la de freelance limador de calotas, o comerciante de pelo propio. En definitiva, a una buena comida, en un buen, acogedor y económico restaurante en el centro de la ciudad y con una compañía interesante en todos los sentidos.

La excusa de ello era sociabilizar, el tema es que yo no he dejado de hacerlo todavía y se acerca ese difícil trance. No obstante, siempre se pueden hacer asuetos para compartir e interrumpir la transmutación en anacoreta.
Ahora dejaré de improvisar para hacer algo que tenía claro desde anteayer, mis deberes.
(Grazie Francesco e Chiara, besiños María y Jorge)

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