10 nov. 2010

Prueba superada...

Finalmente, no era una escuela de fotografía. Mi primer día de prácticas ha sido en una escuela de modelos, y el más profesional ahí era, precisamente, el fotógrafo.

Mi actitud de presente va viento en popa porque, desde el lunes que me lo ofrecieron, no me he puesto nerviosa hasta el día de hoy, que era cuando tocaba ocuparse del trabajo. Ahora bien, qué nervios, qué cara desencajada, qué nudo en el estómago que ni dejaba quejarse al fundus, ni realizar peristaltismo, ni digestión... Sé que estoy aprendiendo, pero lo quiero hacer bien ya, y todo, porque hasta de peluquera estaba dispuesta. Merçè dijo que lleváramos plancha del pelo, por si acaso, y esta mañana me he dado cuenta, con todos los extras de desmaquillante, tónico, aceite, etc., de que no me cabía en el maletín, motivo mayor para perjudicar mis nervios. Lo peor ha sido nada más entrar y hablar con el fotógrafo. "Tenéis que hacer lo que las modelos quieran, les ha de gustar a ellas, con 2 looks de ropa interior con pelo liso y 2 de vestido de noche con recogido". Yo me quería morir, pero ¿con quién se cree que habla? No me hubiera importado, le hubiese pedido la plancha a Yasmina y como si de mi pelo se tratase, y me hubiese inventado algo para realizar un moño raro, ya otra cosa es que le gustase a la chiquilla... Lo importante es la actitud positiva. Finalmente, había dos chicas allí encargadas de eso, así que el tema "pelo" lo dejaremos para otra ocasión, y menos mal, porque hemos salido como media hora más tarde.
El caso es que todavía no sé si he hecho un buen trabajo, mejor dicho cuatro, porque las instalaciones eran pésimas: eso de tocador no tenía nada, era un escritorio, con un espejo apoyado en la pared, la luz no era la adecuada, una blanca de arriba y otra amarilla del lado derecho, por no hablar del sillón de la modelo que, más bien era una silla acorde al escritorio. Me he dejado la parte derecha de mi cintura!!! Y, bueno, el tema de la creatividad también lo postergaremos, pues si una te decía dorado, todas querían dorado, si otra pedía eye-liner, todas lo ansiaban... Aunque siempre nos quedará el colorete para recrearnos, y los labios para aconsejar. Yo, por lo menos he tenido suerte con mis dos niñas, porque se fiaban de mi criterio y estaban felices con los resultados, a pesar de que una de ellas me fastidiará el curro, pues tras su sesión de maquillaje de noche más peluquería, se ha puesto a llorar porque no le gustaba el peinado. Así que...

De todo se aprende. Hoy, como casi cada día, no me acostaré sin saber algo más: de todo este campo, no quiero trabajar en agencias de modelos.

4 comentarios:

  1. Esas eran las modelos? pues vaya petardas....
    si salen monas es porque tu las arreglaste!!!! un beso!!! Alicia.

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  2. Hay un refran que dice: nunca digas de este agua no bebere. porqué puede que alguna vez te toque hacer algun trabajillo. tu tranquila que no siempre tiene que ser tan malo.

    Por cierto, para que luego digas que no paso de tu blog xDD

    un besote, Gerard

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  3. Vaya tela con las niñataas, llorando??? alucino!! ya suben con esos humos tan jovencitas? ni que fueran unas top models..y ni una sonrisa...sería para que no se les corriera el maquillaje...niña, muy bien!! era un maquillaje natural, ha faltado que lo supieran lucir...ains...un beso! Ali

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  4. gracias por los comentarios!!!
    Sólo aclarar que las chicas no eran unas petardas, había alguna que otra más subidita pero, en general eran majas.. Joder, pero es un mundo un poco "especial" y ellas todavía vulnerables a según que situaciones. De todas formas en mis fotos no se ve el resultado, supongo que en las del fotógrafo sí.

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